Internacionales

Nacieron los hijos, se murió el amor

Abel Resende

Soy una mujer en unión libre de 37 años. Mi esposo siempre se queja de que solo tengo ojos para nuestros hijos y nunca me puse a pensar seriamente en eso, pero al ver sus programas me di cuenta de que, desde que nacieron nuestros dos hijos, perdí el afecto por él. Casi no tenemos relaciones y ya no siento lo que sentía antes. Hasta creo que lo descuido como mujer. No sé si esto tiene salvación porque no siento motivación para estar con él.

Esta es una situación sumamente común en los hogares occidentales, en el sentido de que a las parejas les cuesta manejar de manera adecuada los roles de esposos en conjunción con los roles de padres. Así, al llegar los hijos es frecuente que él o ella desatiendan las necesidades de la pareja y se concentren exclusivamente en los hijos.

Abel Resende

A veces este alejamiento sucede de manera sutil y otras veces de forma marcada, pero sea uno o sea el otro siempre existe el riesgo de poner en peligro la estabilidad de la relación. Son muchas las formas en que el cónyuge sobrelleva esta nueva situación, están aquellos que se enfrascan en discusiones y reproches, otros aceptan con desaire y dolor este cambio y algunos buscan hacer una vida fuera del hogar, sea recurriendo a los amigos, al licor, y en algunas ocasiones optan por una vida sexual y emocional extramarital

Como se entenderá, el hecho de ser una buena madre o un buen padre hace que muchos no se sientan con el derecho de reprochar esta lejanía y desdén. En nuestra cultura ser un padre devoto o una madre ejemplar es tan loable que casi no deja espacio para cuestionamientos maritales

De ahí la importancia de tener mucho tacto para conversar estos temas, y en general es mejor buscar ayuda profesional para revitalizar la relación de pareja

 

PERIODISTA: Redacción Diario Extra

CRÉDITOS: Dr. Mauro Fernandez/ Un mundo sexual

EMAIL: [email protected]

Sábado 18 Mayo, 2019

HORA: 12:00 AM

Enviar noticia por correo electrónico

SIGUIENTE NOTICIA