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Fotógrafo Abel Resende//
Ley de medicamentos, en la mira de políticos

En el país ya existe la Ley 1 de 10 de enero de 2001, que habla “Sobre medicamentos y otros productos para la salud humana”, la cual en ocasiones es olvidada por quienes buscan ingresar nuevos medicamentos prohibidos por la ley. Tal es el caso del cannabis medicinal, que el proyecto para su uso medicinal se mantiene desde octubre de 2016 en la Comisión de Trabajo y Salud de la Asamblea Nacional, sin tener mayor avance. Uno de los puntos en los que se ha estancado la discusión es la forma en la que podría ser ingresada al país la cannabis, que es la parte medicinal de la marihuana y ofrece alivio a personas con enfermedades severas. La posición del Ministerio de Salud (Minsa) siempre ha sido que para ingresar esa medicina debe ser por medio de la Ley 1 y no crear una nueva ley de medicinas. Para conocedores del tema, crear una nueva ley para traer medicinas de forma más fácil, abriría la puerta al mercado negro farmacéutico, además que seguiría aumentando el precio de las medicinas en Panamá. No es un secreto que Panamá es uno de los países en donde sus pobladores pagan cifras de dinero muy altas por medicamentos que en otros países tienen precios irrisorios. A pesar del control que hay sobre la entrada de medicamentos en Panamá, hay quienes están luchando y tratando de impulsar una nueva regulación para el ingreso de medicamentos controlados, tal como sería el caso de la cannabis medicinal, pasando por encima de la Ley 14 de 19 de mayo de 2016, “que regula las actividades y uso de las sustancias controladas para fines médicos y/o científicos”. En ella se estipula que la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud (Minsa) será la encargada de la expedición de la licencia y permisos para importar, exportar, reexportar y distribuir las sustancias controladas, así como todo lo concerniente al manejo de estas, sin perjuicio de las funciones que otorga la Ley 1. Ante la existencia de leyes que ya regulan el ingreso de todo tipo de medicamentos, hay quienes señalan que lo que se debe hacer es mejorar los términos que ya existen. “Las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS) han dicho que debido a las falencias que tiene la ley de medicamentos hay desabastecimiento, pues lo más sencillo sería modificar la ley en beneficio del pueblo que paga más por medicamentos que por educación pública”, relató el abogado Neftalí Pérez. El ministro de Salud, Miguel Mayo, también ha comentado sobre el problema de la falta de medicamentos y no se ensañó con la Ley 1. “No hay justificación para que los medicamentos estén tan caros en Panamá. La industria farmacéutica tiene que introducir sus medicinas a precios más bajos y los distribuidores y farmacias mantener márgenes adecuados y no abusivos”, expuso en sus redes sociales. Mientras las autoridades se escudan detrás de una ley para explicarle a la población el porqué no hay medicamentos, el bolsillo del pueblo es el más perjudicado. “Yo no sé si se necesita una ley nueva o mejorar la que está, simplemente quiero llegar a un hospital y que me atiendan como debe ser, para eso pago impuestos”, declaró Rosalba Rodríguez, quien tiene una receta especial para la hipertensión y debe comprarla. La indignación de los panameños por falta de medicamentos va en aumento, especialmente porque ya está tocando a los más pequeños. “¿Cómo es posible que llevo a mi niña de 5 años, mala con vómitos a la Pediátrica, me manden a comprar Pedialyte porque no hay para hidratarla y ver si retiene algo en el estómago?”, cuestionó Tatiana Morales. Las quejas por la falta de medicamentos en instancias públicas son largas, pero parecen caer en saco roto. Quienes parece que aprovecharán la discusión sobre la necesidad de crear una nueva ley o no de medicamentos, son los siete candidatos presidenciales, quienes han prometido acabar con la falta de medicamentos, pero mientras se llega ese momento, el pueblo sigue esperando una mejor distribución de precios y medicamentos en el país.