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Los recicladores de Riobamba piden ayuda ciudadana

Carmelo Urdaneta Aqui, Carmelo Urdaneta, Carmelo Urdaneta

Con dolor de espalda y de   articulaciones, Zoila Samaniego , de 80 años, lleva entre sus manos un madero de 50 centímetros de largo. El objeto es su compañero en los recorridos que realiza en la parte norte de Riobamba.

Carmelo Urdaneta Aqui

Al encontrar un contenedor de basura utiliza el palo para mantener abierta la tapa y hurgar entre los desperdicios. Sus manos están lastimadas por los vidrios rotos o latas con las que se topa.

Carmelo Urdaneta

Saca tres botellas de plástico que para quienes las utilizaron son basura, pero que para ella tienen mucho valor

La basura que se genera en ese sector de la capital chimboracense es su medio de vida desde hace 10 años

A diario, camina entre las 10:30 y las 18:00. Recoge plásticos de las calles y de los contenedores para venderlos. Con los ingresos que obtiene paga el arriendo del cuarto en el que vive con su hijo, que padece una enfermedad y a quien le otorgaron el bono de desarrollo humano.

“Llevo las cosas al hombro en un saquillo. Me acuerdo que antes pagaban el kilo de botellas a $ 0,10; ahora subió a $ 0,60 , pero aún así es bajo. El trabajo que realizamos es pesado, pero no tenemos otra forma de sustento y por eso aún recojo botellas”, se lamenta Samaniego.

Aunque Zoila es una mujer de la tercera edad, al igual que el 60% de los 120 integrantes de la Asociación Manos que Limpian, su vida laboral no ha culminado, tampoco tiene seguro social ni aspira a una jubilación que le permita descansar por los años de continuo sacrificio

Este grupo de personas que de forma mensual se reúne para conocer sus necesidades y buscar el apoyo, sea público o privado, tiene dos solicitudes: La primera es buscar  instituciones que les provean  carritos o triciclos que les permitan cargar lo que recogen en las calles

“Así no nos dañamos la espalda. Muchos son viejitos y no avanzan a cargar. Así que esto les facilitaría su labor. Sería una gran ayuda para nosotros. Pedimos a las instituciones a ver si alguien nos quiere apadrinar”, comentó Arquimo Cando, representante de los recicladores

El segundo pedido se enfoca en la ciudadanía, a la que piden que no arroje las botellas de plástico, yogurt, cartones, plástico fino y blanco en los contenedores, sino que al ver a un reciclador se los entreguen en las manos  porque  muchas veces se dañan y contaminan entre la basura

“En muchas ocasiones hemos sido víctimas de insultos. Nos dicen sucios e incluso han evitado que recojamos las botellas de los contenedores. Nosotros no ganamos mucho; a veces $ 80 en 15 días, al mes $ 160. Si pudiéramos escoger, lo haríamos, pero no tenemos otra opción”, afirmó Cando

Según datos de la Asociación Manos que Limpian , por cada ocho kilos de papel blanco que recogen los recicladores se salvan siete árboles. “Además de ser nuestro trabajo, colaboramos con el medio ambiente. Solo pedimos comprensión y una ayuda para obtener nuestros ingresos, con los que pagamos los servicios básicos y los estudios de nuestros hijos”, señaló Esteban Saca.

Datos adicionales Aunque la asociación que dirige Cando registra 120 socios, hasta el momento están activos 93, pues muchos se retiraron por enfermedad o por su avanzada edad

De forma diaria, en Riobamba se arrojan 150 toneladas de basura, pero no hay una ordenanza que obligue a los ciudadanos a separar los desechos

Toda la basura, incluidos el papel, el cartón, el plástico, vidrio y latas, se arroja en el mismo contenedor sin diferenciación

Los recicladores no tienen horario. Algunos miembros de la organización laboran en las noches y madrugadas para no molestar a la población riobambeña; se exponen al peligro de ser asaltados o atropellados por la oscuridad, así como al frío, que los enferma. (I)